Seguro que todos hemos escuchado hablar, en mayor o menor medida, de la transformación digital.

El término en sí a mí siempre me ha parecido muy ambiguo, bien es verdad que adquiere cierto significado cuando hablamos de la transformación digital de una empresa o industria, de un negocio o incluso de una administración pública.

En cada contexto los matices son diferentes, pero en esencia estamos hablando de los cambios que empresas, modelos de negocios y organizaciones deben afrontar para adaptarse al nuevo mundo digital, hiperconectado y en constante evolución gracias a la total y absoluta penetración de Internet.